ROPA VIEJA

Como ya os conté en esta entrada, HUEVOS RELLENOS Y MAS…, en casa no nos gusta tirar nada, aquí todo se recicla, se congela o se transforma en otro plato.
Pero esto no lo he inventado yo, y a esta receta me remito, que es mas antigua que el hilo negro.
La verdad, es que se trata de un revuelto, pero hecho con los restos de la pringá del cocido, que ya os conté en la receta del ultimo día.

Necesitamos:

  • Restos de pringá
  • 4 huevos
  • 4 patatas
  • ajo
  • AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra)

En primer lugar, pelamos las patatas, y las cortamos en rodajas, seguidamente las ponemos en un recipiente apto para microondas, echamos sal y aceite y lo metemos a máxima potencia unos 12-13 minutos.

Las sacamos y si vemos que aún no están, las ponemos varios minutos más.

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De esta forma, quedan muy bien las patatas, es como si estuviesen pochadas, pero con muy poco aceite, así conseguimos un plato mucho más saludable. Yo lo hago así, incluso para las tortillas, y salen estupendas.

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La pringá, la troceamos muy bien, lo que nos haya quedado. en mi caso, esta vez no ha quedado morcilla, que le da un gustito muy rico, pero… No pasa nada.

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Picamos un ajito, lo sofreímos y añadimos la pringá, rectificamos de sal si lo necesita, lo rehogamos bien.

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Y ya solo queda, añadir las patatas, pochar un poco, apartamos del fuego y añadimos los huevos, revolviéndolo bien y ya tenemos nuestra ROPA VIEJA lista para la mesa.

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COMIDA CON PRINGÁ

Así es como se llama, en mi pueblo, al cocido, sí, a los garbanzos con pringá, y esta es la receta que os cuento hoy.  Porque, la verdad, en estos días de frío lo que apetece es un buen plato de cuchareo, ¿o no?

Además este plato no entraña mayor dificultad, más bien, lo importante, es usar buenos ingredientes, y conocer muy bien la olla a presión que usamos.

Antaño, hacer un guiso de legumbres era algo muy latoso, porque requieren de mucho tiempo de cocción, pero hoy en día, con las ollas a presión, este tiempo se reduce bastante, lo cual supone una gran evolución. Sobre todo, con la vida de carreras que llevamos hoy en día. Con esto, solo quiero animaros a que las introduzcáis en vuestra dieta, son recomendables, al menos, una vez a la semana, y hay muchas formas de elaborarlas para que sean muy apetecibles. Y si no os gustan las ollas a presión, también hay en el mercado legumbres cocidas, que te pueden sacar de más de un apuro.

En fin… vamos a necesitar:

  • 1 vaso de garbanzos
  • 1/2 vaso de chícharos
  • 1 trozo de calabaza
  • 1/4 Kg de habichuelas
  • 2 cucharadas de pimentón
  • Chorizo
  • Morcilla
  • Tocino
  • 1 trozo de carne de cerdo o ternera

En primer lugar, la noche antes, ponemos las legumbres en remojo, bien cubiertas de agua. Deben estar, al menos, 12 horas.
Las enjuagamos y las echamos a la olla.
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Echamos la carne, tocino, morcilla, chorizo, y el pimentón.

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Cortamos las habichuelas y la calabaza, en trozos, y la añadimos también. Yo suelo usar el cestillo de la olla, porque la calabaza, una vez terminado el guiso, la paso por la batidora, y la añado al caldo para que espese un poco.
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Después ponemos agua hasta cubrir y tapamos la olla. Ponemos al fuego y una vez que empiece a pitar la válvula, la dejaremos entre 45-60 minutos, según sea nuestra olla de rápida. Una vez terminado el tiempo, destapamos, con mucho cuidado y ya tenemos lista la comida.
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A mí, me gusta hacerlo para el dia siguiente, siempre queda más bueno, pero eso ya es cuestion de gustos.

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Y esto que véis, es la pringá del cocido, que normalmente se toma como segundo plato. Se llama así, porque se come con los dedos y se pringa ayudándose del pan, se hace picando muy bien la carne, chorizo, morcilla y tocino, y es lo mejor del cocido, para chuparse los dedos…