VA DE LECTURAS…

Ademas de la cocina y la fotografía, me encanta leer y me gustaría contaros lo que he leído en lo que va de año.

Estoy participando en un reto propuesto por el blog Carmen y amig@s, se trata de buscar un tarro y echar un euro cada vez que lees un libro, puede parecer tonto, pero a mi me está ayudando a animarme a leer más. Además hay un grupo en Facebook, donde se publica lo que leen cada participante, es una buena forma también, de conocer nuevos escritores y la opinión de los lectores. En esa página cada mes voy publicando lo que leo, aquí tenéis un resumen de los tres primeros meses.

De todas formas, la lectura es algo muy subjetivo y, tal vez, un libro que a ti te parece estupendo, a otra persona le puede parecer un pestiño, jajaja… Y también influyen otros factores, como las ilusiones que pongas en la lectura, tu momento personal, o tus espectativas con respecto a lo que te hayan contado. Y si no te motiva, busca otro, lecturas hay muchas… Visita tu biblioteca más cercana, es gratis.

Me han gustado bastante mis lecturas de Enero:
1-MEDIA VIDA de Care Santos, ameno de leer y entretenido con historias de mujeres de posguerra, siempre interesantes.
2-EL JARDÍN OLVIDADO de Kate Morton, excelente como nos relata en tres épocas la historia de una familia, desde la época victoriana hasta casi nuestros días. Una belleza.
3-ESCRITO EN EL AGUA, de Paula Hawkins, de este me ha gustado la forma, pero me ha defraudado el final, creo que deja flecos sueltos, inconclusos, de algunos personajes de la historia.
Me gusto mucho mas LA CHICA DEL TREN de la misma autora.

En Febrero me ha costado algo más leer, pero aquí están:
4- TIERRA DE CAMPOS de David Trueba, me ha encantado, una maravillosa historia y una buena reflexión sobre la vida.
5- QUERIDA IJEAWELE, COMO EDUCAR EN EL FEMINISMO, de Chimamanda Ngozi Adichie, este libro lo deberíamos leer todas las madres, tías, abuelas, amigas,… Y tomar buena nota de todos los consejos, y releerlo de vez en cuando.
6- LA LIBRERÍA de Penélope Fitzgerald, también es muy cortito y ameno, una historia de 1959 que puede seguir ocurriendo en nuestros días.

El mes de Marzo ha sido un poco flojo, entre semana blanca, fiestas y demás … Pero bueno, sigo sumando lecturas, y tengo varios ya empezados… Los que he terminado han sido estos:
7- UNA MADRE, de Alejandro Palomas, me ha encantado, no sé porqué pensaba que este libro era una historia sin más, nada más lejos de la realidad, es algo surrealista en algunas cosas, pero me ha gustado muchísimo. Seguiré con este autor, sin duda.
8- SOY BUENA MALAMADRE, del Club de Malasmadres, no es una novela, pero me gusta un montón el Club, y como fue un regalo de Reyes, lo quería recomendar a todas las mamás.
9- PLATERO Y YO, contado por Concha López Narváez. Este lo he leído junto a un grupo de niños en la Biblioteca, y ha sido una experiencia muy agradable, acercar a los niños a la lectura es muy satisfactorio.

¿Habéis leído alguno? ¿Qué os parece? Contádme.

TRES, DOS, UNO, CERO … COMENZAMOS!!!

Comenzamos de nuevo la andadura, después de un verano bastante caluroso, ya estamos con las pilas bien cargaditas para el nuevo curso. Porque no nos engañemos, aunque el año comience en Enero, es con el comienzo del curso cuando realmente empezamos lo nuevo, nos renovamos, es el momento de transformar y cambiar.

Recuerdo las ganas que tenía siempre de ver los libros nuevos, su tacto, su olor,… Me encantaba, ponerles mi nombre, forrarlos con mucho cuidado, preparar materiales, estuche, carpetas, libretas,… Una gozada. Yo creo que ni dormía la noche antes, de lo que me gustaba la vuelta al cole.

Y eso si, el uniforme bien planchado y con el dobladillo alargado, tras el estirón del verano, y los gorila nuevos (aquellos zapatos imposibles de romper), y los calcetines azules, y el polo blanco…. Todo listo, para la mañana de la vuelta.

Y lo mejor de todo, las ganas de volver a ver a mis compañeras, que a la mayoría no había visto en todo el verano.

De niña, eso era Septiembre.

Después, en la Universidad, era algo distinto, aparecieron los exámenes que, la verdad, fastidiaban un poco, pero de nuevo lo mejor era el reencuentro con los compañeros, que hoy en día siguen siendo amigos, de hecho, allí me tope con el que hoy es mi marido…

En mi trabajo, también Septiembre era el punto de partida, para la nueva Campaña de cada año, preparar documentación, efectivos productivos, aforar, … Un sinfín de tareas, encaminadas a que nuestras naranjas llegasen al mercado en las mejores condiciones.

Y ahora, vuelvo al cole de nuevo, en Septiembre, de la mano de mi hija, que como yo, está loca de contenta por empezar otra vez la rutina, de levantarse temprano e ir al colegio a aprender cosas nuevas.

Ahora no tengo trabajo remunerado, del otro si, jajaja, que en casa no se acaba nunca… Pero además, este Septiembre esta lleno de nuevas ilusiones, de nuevos proyectos, de cosas nuevas, entre las que está este blog, que espero que siga creciendo y haciéndoos pasar el rato. Yo seguiré poniendo ilusión en cada entrada, y ya sabéis, SI OS GUSTA, COMPARTIDLO.

Os dejo algunos retazos de mi verano y una canción que me encanta! Bienvenidos!

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CAMINANTE NO HAY CAMINO

A pesar de todo, la vida continua, el camino hay que seguirlo, aunque sea duro y largo, aunque sea pedregoso, fatigoso, agotador, … Aún así, hay que seguir, porque también hay muchas cosas buenas en ese camino, que aparecen cuando menos te lo esperas.

Solo hay que ser paciente, y perseverar, seguir caminando y empaparse de nuevas experiencias, seguro que llegara el momento en que el camino sea agradable, sea atractivo para seguirlo.

A veces, caminaremos juntos, otras dejaremos a gente en el camino, pero la mayoría del camino hay que hacerla en soledad, porque somos cada uno, los que tendremos que seguir la senda de nuestra vida. Somos los artífices de nuestro camino, y debemos seguir construyéndolo, sin desaliento. Sin mirar atrás, con la esperanza puesta.

Os dejo que Serrat os lo cuente, con palabras de Machado.

CON AZÚCAR Y CANELA

Cada vez tenemos mas cerca la Navidad, parece que todo tiene que estar listo, hay que ser feliz, hay que tener planes, hay que comprar regalos, cocinar, comer, comer, comer…
Primero la cena de empresa, que no tienes, pues te la inventas, el caso es tener algo que celebrar.
Después las comidas con amigos, vecinos, primos, los amigos de tu pareja, los compañeros de tu antiguo trabajo,… Vamos que si te descuidas tienes que empezar en agosto para cuadrar la agenda.
Y, puede ser, que no tengas ganas ni de poner el árbol, ni de adornar tu casa, ni de tocar la pandereta, ni de estar feliz, porque lo dice el calendario.
Ahora, no es mi caso, mi hija me ha devuelto esa ilusión y ese deseo de pasar días de fiesta con ella, y con mi familia, por supuesto.
Pero hubo años en que no fue así, y es tan duro, que no puedo dejar de pensar en muchas personas a las que les pasa lo mismo.
Se te hace cuesta arriba, porque si te faltan personas importantes, aunque ni un solo día de tu vida los dejes de recordar, se hace más difícil estos días.
Y tus amigos y familia intentan que estés bien, que salgas, que vayas a comer con ellos, pero algo falla, no es tu casa, no son tus padres. Hasta que llega un año en que lo asimilas, te dejas llevar y te das cuenta de que tampoco es tan malo, que hay gente a la que le importas de verdad y que quiere que seas feliz.
Y es entonces, cuando empiezas a recordar con cariño, como se alargaban los preparativos de la cena de Nochebuena, todos en la cocina, cociendo los mariscos para la sopa de pescado y el coctel de marisco, cortando chacinas y turrones, horneando la pata de cordero y el famoso lomo con fanta, preparando las bandejas y sacando la mejor vajilla de la Cartuja, y adornando la mesa con la mantelería de la abu, que sabia poner la mesa mejor que nadie, porque ella si que sabia.
Y cuando llegaba el día de Reyes, mi madre preparaba una copita para los Reyes, que seguro se tomaba ella, con sus polvorones, y un cubo de agua para los camellos. Y siempre nos traían carbón, dulce y duro, pero muy rico. Y nos escondía los regalos para vernos sufrir un rato.
Así era mi Navidad, y así quiero que siga siendo, porque las heridas se curan con tiempo y ganas de vivir.

Así que no perdamos el Norte e intentemos vivir la Navidad como tengamos ganas de celebrarla y vamos a saborearla como si fuese un dulce apetitoso, de azúcar y canela.