LOMO EN ACEITE

Esta es otra receta supersencillita, únicamente poniendo buenos ingredientes sale bien a cualquiera.

Además se puede preparar con bastante antelación, porque al conservarse en aceite, dura mucho tiempo, sin que se estropee, aunque esta tan buena, que seguro que se termina pronto.

Se prepara con una tira de lomo de cerdo, yo suelo utilizar media, para que quepa bien en la cacerola.

Además del lomo, necesitamos:
– 1 Vaso de vino tinto
– Sal, tomillo, orégano, pimienta, laurel
– 1 Pastilla de caldo concentrado
– 1 cabeza de ajos rajada
– Aceite de oliva virgen extra

Ponemos en la cazuela la carne con todos los ingredientes y la cubrimos con aceite, la dejamos macerar al menos 24 horas, en el frigorífico.
Después la ponemos al fuego y la dejamos entre 10 y 15 minutos, según como sea de grande, primero por un lado y otros 10-15 minutos por el otro.
Después la dejamos enfriar, y ya la podemos cortar en rodajas y las cubrimos con el mismo aceite, así se conserva bastante bien.

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Y de regalo, os doy otra receta muy fácil también y que es muy resultona.
Es el LOMO CON FANTA.

Se salpimenta el lomo, se pone en una olla rápida, y se añade la fanta o refresco de naranja, cerramos la olla, le ponemos el tiempo pertinente y lista.
Ya solo la tenemos que cortar y la salsa, se añade al gusto.
La verdad, es que la fanta ahora viene un poco más fuerte, y si encontramos otro refresco de naranja mas dulce, la receta sale mejor. Os lo dejo a vuestra elección y espero que os gusten las dos recetas.

CON AZÚCAR Y CANELA

Cada vez tenemos mas cerca la Navidad, parece que todo tiene que estar listo, hay que ser feliz, hay que tener planes, hay que comprar regalos, cocinar, comer, comer, comer…
Primero la cena de empresa, que no tienes, pues te la inventas, el caso es tener algo que celebrar.
Después las comidas con amigos, vecinos, primos, los amigos de tu pareja, los compañeros de tu antiguo trabajo,… Vamos que si te descuidas tienes que empezar en agosto para cuadrar la agenda.
Y, puede ser, que no tengas ganas ni de poner el árbol, ni de adornar tu casa, ni de tocar la pandereta, ni de estar feliz, porque lo dice el calendario.
Ahora, no es mi caso, mi hija me ha devuelto esa ilusión y ese deseo de pasar días de fiesta con ella, y con mi familia, por supuesto.
Pero hubo años en que no fue así, y es tan duro, que no puedo dejar de pensar en muchas personas a las que les pasa lo mismo.
Se te hace cuesta arriba, porque si te faltan personas importantes, aunque ni un solo día de tu vida los dejes de recordar, se hace más difícil estos días.
Y tus amigos y familia intentan que estés bien, que salgas, que vayas a comer con ellos, pero algo falla, no es tu casa, no son tus padres. Hasta que llega un año en que lo asimilas, te dejas llevar y te das cuenta de que tampoco es tan malo, que hay gente a la que le importas de verdad y que quiere que seas feliz.
Y es entonces, cuando empiezas a recordar con cariño, como se alargaban los preparativos de la cena de Nochebuena, todos en la cocina, cociendo los mariscos para la sopa de pescado y el coctel de marisco, cortando chacinas y turrones, horneando la pata de cordero y el famoso lomo con fanta, preparando las bandejas y sacando la mejor vajilla de la Cartuja, y adornando la mesa con la mantelería de la abu, que sabia poner la mesa mejor que nadie, porque ella si que sabia.
Y cuando llegaba el día de Reyes, mi madre preparaba una copita para los Reyes, que seguro se tomaba ella, con sus polvorones, y un cubo de agua para los camellos. Y siempre nos traían carbón, dulce y duro, pero muy rico. Y nos escondía los regalos para vernos sufrir un rato.
Así era mi Navidad, y así quiero que siga siendo, porque las heridas se curan con tiempo y ganas de vivir.

Así que no perdamos el Norte e intentemos vivir la Navidad como tengamos ganas de celebrarla y vamos a saborearla como si fuese un dulce apetitoso, de azúcar y canela.

ENSALADA DE NAVIDAD

Así es como yo la tengo apuntada en mi libro de recetas, pero se puede hacer en cualquier momento del año.

Yo la hago siempre para Nochebuena, uso la piña natural y las gambas mas buenas, pero, ya os digo, que vale para cualquier ocasión y está muy rica. Además de ser bastante sencilla.

Necesitamos

– Lechuga, la que mas nos guste, o podemos ponerlas variadas

– Gambas peladas

– Pasas, que pondremos en remojo el día antes, en algún licor o vino dulce

– Nueces peladas

– Piña, que puede ser natural o en su jugo

SALSA TÁRTARA

– 2 Huevos

– 1 Vaso de aceite

– Sal

– 2 Cucharadas de Mostaza de Dijon

– 3 Pepinillos

– Un puñado de alcaparras

– 1 Huevo duro

– Peregil

Se pica muy bien la lechuga y se pone en el fondo de un bol, se añaden las gambas, pasas, nueces y piña. Y la cubrimos con la salsa tártara.

Como veis, es bien fácil de hacer, si queréis podéis usar la salsa de bote, pero os recomiendo hacerla, porque es lo que da el punto a la  ensalada.

Se prepara, con batidora, ponemos los dos huevos, aceite y sal y lo batimos hasta hacer mahonesa.

Añadimos la mostaza, pepinillos, alcaparras, el huevo duro y perejil y batir otra vez, y ya la tenemos lista para nuestra ensalada.

Como veis, es una receta muy fácil, pero muy resultona, espero que os guste, y me contéis como la habéis hecho.

EN EL PUNTO DE PARTIDA

Así es como estamos, en el punto de partida, preparándonos para la Navidad. Es momento de colocar el árbol, el Belen,  escribir la carta a los Reyes Magos, hacer las compras, de regalos y viandas, para compartirlas con familia y amigos….

Parece que todas las navidades son iguales, pero no, cada año suceden cosas que la hacen diferente, faltan personas, a las que echaremos de menos, pero también llegan nuevas que hacen que todo el ciclo vuelva a suceder. Ilusionarnos de nuevo con los turrones, polvorones, mazapanes y fantasear con los Reyes y vivir esa noche mágica, con la mirada de un niño.

Este año, lo voy a mirar todo desde otro punto de vista, e intentare mostraros aquí mis recetas favoritas para estos días, así como contaros otros asuntos. Espero que os guste.

Y ahora os dejo una canción de «LA MAS GRANDE», Rocio Jurado que junto a Mónica Naranjo, que da título a este primer post.